Cuando me creo más sabio, más listo y más cercano a la verdad es cuando soy más tonto y más lejos estoy...
Cuando no tengo nada y no me queda otra que agachar la cabeza, reclinarme y doblarme ante la vida es cuando más con los pies en el suelo estoy.
Solo sé que no sé nada... cuántas veces lo hemos oído. Y hasta que no vives al 100% esa frase no tienes la sabiduría que encierra.
Yo quiero vivirla. Quiero y no puedo. Y encima no se trata de esforzarse en vivirlo. Se trata de sentirlo. Y para eso hace falta... tiempo, paciencia, aceptación, amor, llantos... y de eso tengo poco poco poco. Así que nada... tiempo al tiempo, paciencia y todas esas cosas. Pero sí, saber... no sé nada. Y sabio soy poco. Pero quiero reír y llorar cuando toque.
Besos y abrazos.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
viernes, 5 de noviembre de 2010
En esta vida hay que ser bueno
No necesitamos las apariencias. Los que tienen mucho y presumen de ello a mí me da igual. Yo soy feliz con lo que tengo. Trabajando mucho, sonriendo a la gente, mirando por los demás, procurando no crear muchos problemas, que ya tiene bastantes la gente. No quiero mucho dinero, que tener mucho dinero no es necesario y hay gente que no tiene nada. Me dan mucha pena los pobres y me gusta ayudar a los que lo pasan mal dándoles una sonrisa. Y así llevo una vida tranquilita, sin muchos problemas y con muchas alegrías y frutos de lo que voy haciendo. Y con esto soy feliz. Y no entiendo a la gente que ambiciona, porque es tan fácil ser feliz así...
Plonch!! Bofetada. Plas!! Patada. Joder. Esto no estaba en el guión. Pero... ¿qué coño falla? Si yo me sabía mi papel de memoria.
Y entonces te das cuenta. Te das cuenta de la mierda de papel que te han dado. Resulta que la obra era una improvisación y a ti te habían dado un papel. Y tú sabiendo que podías hacerlo mucho mejor que esa mierda que hacías pero bueno, parecía que la cosa funcionaba. Y ahora viene la parte jodida... manda a la mierda tu papel e improvisa. Lo mejor que sabes hacer. Poquito a poquito. Pero tienes una capacidad de improvisar enorme. Y la puedes descubrir. Y ahora puedes poner en juego tu talento, tu capacidad... dar rienda suelta a todo lo que llevas dentro, ponerlo en escena. Actuar como siempre has querido. Era más fácil con el guión verdad? pero resulta que improvisando puedes correr, reír, llorar y de pronto te das cuenta de lo que es AMAR. Pero AMAR con mayúsculas. Te das cuenta que ahora puedes hacer lo que te de la gana de una forma más real y empiezas a respirar libertad... y sin embargo el papel sigue ahí en el suelo. Lo miras. Y eliges la libertad. Y miras el papel. Y vuelves a elegir libertad. Y está lejos pero la ves. Clara. Y cada vez vas acercando más y más el mechero al papel que está en el suelo para destruirlo de una vez para siempre.
miércoles, 20 de octubre de 2010
El ser humano
Y hoy me pregunto... ¿es el ser humano amor? ¿O es el mayor hijo de puta que ha podido ser creado en la faz de la tierra? ¿Es simplemente un animal más, pero el más peligroso, despiadado y sin escrúpulos que ha existido? ¿Es algo más que un animal? La capacidad de raciocinio del ser humano... ¿es buena? ¿o simplemente es una manera de poder crear sistemas para facilitar el llevar a cabo sus instintos de la forma más eficaz? Y esa capacidad de raciocinio... cuando se lleva al máximo y llega a dejar ocultos a los instintos... ¿qué tiene de bueno? de pronto el ser humano pierde su esencia animal, su esencia viva... Se convierte en una maldita marioneta. ¿Y cuando vivimos en un mundo en el que no sabemos si la persona que tenemos al lado simplemente está usando contigo unas estratagemas sociales para satisfacer sus instintos más ocultos? ¿Existe la pureza, la bondad, la autenticidad ... ? Y todas estas preguntas las lanzo a la humanidad al completo. Al ser humano en particular.
Negar la parte más animal del hombre es un sinsentido. Es lo que hay y es bueno. Y aún tengo fe en que existe una parte en el hombre que lo diferencia del animal y que es pura, que rebosa amor y que cree en el hombre...
Pero esa fe se hace pequeñita... quiero pensar que se transforma hacia algo más real. Busco respuesta a todas estas preguntas porque esto es lo que hay. Os mantendré informados.
lunes, 4 de octubre de 2010
Desvelos
Desvelado en la noche, no puedo dormir. La ansiedad se apropia de mis piernas, de mis brazos. Me levanto, preparo una tila. Repaso algún blog para ver si hay nuevas entradas. Me digo a mí mismo... ¿por qué no actualizas el blog? Entro en el blog. Accedo con mi cuenta. Pienso...¿qué voy a escribir?
Doy un trago a mi tila. Y cuando me quiero dar cuenta, mis dedos están tecleando lo que estoy viviendo. Lo que estoy haciendo.
Inseguridades, dudas, miedos, complejos de superioridad, caminos por recorrer, sentimientos por robustecer ... y sobre todo llanto, mucho llanto. Llanto que moja como una gran tormenta y te mueve a refugiarte en ese rincón que conoces bien en el que te encuentras resguardado. En el que la incomprensión, el miedo, y la inseguridad no te calan porque a ese sitio ya no llegan...
¿No es hermoso?
Se acabó la tila. Vuelvo a la cama que el bebé tiene sueño.
Un abrazo.
lunes, 20 de septiembre de 2010
El Salmón
No mucho que decir... no mucho que poner... solamente lo que ya nos dice la canción del Salmón ... "Quiero arreglar todo lo que hice mal, todo lo que escondí hasta de mí ... debo contar lo que sólo yo sé" "Siempre seguí la misma dirección... la difícil la que usa el salmón" ...
Cuando buscas y buscas en la vida, acabas encontrando cuál es tu camino. Cuál es el camino que debes seguir. Pues yo lo he encontrado y lo elijo constantemente. Y es el camino difícil. Muy difícil. El cuesta arriba. El que además no está definido. Es por pueblecitos, no es para nada una carretera nacional. Pero despacito y con tiempo lo iré haciendo cada vez más mío.
Una pista... cuando el mar de dentro de ti se encrespe, se enfurezca, esté picado, seguramente estás buscando en la línea adecuada... El mío no veas si está revuelto ... es muy duro pero tiene una fuerza impresionante.
Un abrazo
viernes, 20 de agosto de 2010
A mis veintidiez...
Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.
Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.
Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.
Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).
Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.
Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.
lunes, 9 de agosto de 2010
Huida
Anoche mientras estaba en la cama conseguí resolver el mundo. Por fin. Una vez más. Lo hice. Me gusta mucho resolver el mundo. Bueno, supongo que lo realmente importante es darte cuenta a tiempo que no estás resolviendo nada pero te encuentras tan a gustito contigo mismo. Lo cierto es que todo empezó cuando me puse a pensar en el ejercicio. Un tipo al que le gusta el deporte como a mí... y se empieza a plantear un programa de ejercicio serio, disciplinado, para mejorar estéticamente, para sentirte bien contigo mismo, para tener unas metas. Ya hice esto anteriormente. Y gracias a Dios he conseguido dejarlo atrás. Ahora ya solo hago el deporte que me gusta y he dejado el que no presentaba ninguna diversión añadida sino unos resultados puramente estéticos (sí, hacer pesas es un COÑAZO). Pero de pronto me vi una vez más planeando el meterme un programa intensivo destinado a todo esto que he descrito. Y una parte del pasado se me echó encima. Y me di cuenta enseguida de por qué quería hacer esto. No son pocos los problemas personales que cada uno tiene dentro. No son pocas las cosas que a cada uno le insatisfacen. Solamente echemos un vistazo a los demás. Observa bien. Si en algún momento has envidiado algo de la forma de vivir de los demás es que algo anda mal dentro de ti. Y enseguida le puse nombre a este tipo de actitudes. Se llama "huida". En mi caso es así, en el resto de personas se disfrazan de otras formas. Hay gente que se vuelve adicta al trabajo, no puede estar sin hacer nada. Otros se drogan, otros consumen... Pero enseguida me di cuenta de que es la misma máscara todo el tiempo. Es la misma huida. Huida de uno mismo. Y huyes porque no te atreves a solucionar tus problemas. Porque no sabes exactamente cuales son. Bueno, en realidad muchas veces lo sabes pero no eres capaz de tomar las decisiones necesarias para solucionarlos. Por eso, por mi parte, enseguida rechacé mi huida y decidí seguir con mi tarea de poner mis cosas al día. Poquito a poquito. Con ganas de conseguirlo pero a la vez con muchas ganas de HUIR de ellas. En ese momento estaba a mi lado mi fantástica novia y estuvimos un rato charlando del asunto. Estuvimos hablando de sus amigos/as y sus situaciones personales. Sus problemas, y sobre todo sus HUIDAS. Si hay algo que me encanta últimamente es ser el crítico que puede ver en los demás el bien y el mal. Ser juez. La moneda que hay que dar a cambio de esto es que hay que permitir que los demás sean también jueces. Algún día conseguiré dejar a los demás en paz y amarles incondicionalmente tal y como son, estoy en camino y quiero conseguirlo, lo prometo, pero aún me es inevitable emitir juicios para mí mismo. Dejadme que me divierta un poco con ello, al fin y al cabo he estado tanto tiempo sin permitírmelo... Como decía Sabina "la salsa de tomate de las heridas se cura con un chute de vanidad". Pero volviendo a donde estábamos, en la charla entre Mar y yo, de pronto sentimos un poco la miseria de nuestra generación. Lo que tantas veces habíamos oído de forma teórica. Lo que ya sabíamos. Pero bueno, todos conocemos la estupidez de la teoría. Hasta que no lo sientes en la práctica... no vale nada. Y me vi a mismo en ese momento con mis deseos de obtener las sensaciones, las promesas que la publicidad nos vende. Me vi en esos momentos en que viendo algún anuncio de algo había deseado sentirme tan libre como los personajes del mismo. Y sí, colegas, eso es lo que tenemos en la cabeza. Triunfar. Ser más. Lograr estar arriba. Y todo lo que se escape de eso no vale. Y como la vida no va de eso, en el fondo sentimos una frustración que ni siquiera sabemos de dónde viene. Y al final huimos. Huimos en la búsqueda de eso que no tiene en el fondo nada que ver con nuestros deseos, con nuestro corazón. Y así nos quedamos Mar y yo. Meditando. Y viendo perfectamente la radiografía básica que habíamos hecho de nuestra sociedad/generación. Y un poquito con la sensación de que habíamos encontrado el problema. Podíamos resolver el mundo!!! SÍ!!! Otra vez más. Bueno, luego ya nos tumbamos un poquito y decidimos dejar a cada uno que resolviera su trocito de mundo, que el mundo para los dos solitos era un poco grande. Así que, una vez más, y como cada día, decidimos resolvernos a nosotros mismos en vez de huir... lo difícil es que la huida es una decisión que tomas en un momento y ya has huido... luchar por ti mismo es una decisión que has de tomar todos los días de tu vida en vez de la huida. Pero como el que practica cualquier deporte, a la larga se van notando los progresos. Y lo aseguro. Un abrazo.
