Un día me levanté y soñé. Soñé que era inventor. Inventaba cosas por el simple hecho de que me gustaba inventar. Porque disfrutaba trasteando, juntando objetos y dándoles aplicación.
Un día me levanté y soñé que pasaba tardes enteras jugando a antiguos juegos de mesa. Rescataba mi libro de "como hacer juegos de acción" y jugaba a mis juegos favoritos.
Un día me levanté y soñé que era libre. Que podía corretear por los campos. Por la montaña. Dormir por la noche en donde cayera cansado de corretear.
Y entonces llegó un día en que me dijeron que perdía demasiado el tiempo. Que en vez de dormir y soñar más me valía aprovechar el tiempo. Y al principio me resistí. Pero al final cedí. Y empecé a aprovechar el tiempo. Y mis tontos sueños de un soñador quedaron ahí abajo aplastados por la rutina. Por la obligación. Por el tiempo aprovechado. Y me pinté la sonrisa en la cara y saqué la vida adelante. Como una ardua tarea resolví problemas, completé tareas y capeé los temporales. Siempre con una sonrisa en la cara. Y según pasaba el tiempo mis antiguos sueños iban quedando cada vez más aplastados por el peso de las obligaciones de la vida.
Y fue entonces cuando mis sueños cambiaron. Y soñaba con llegar lejos. Es más, ya lo había conseguido. Solamente había que mantenerlo y alimentarlo.
Y llegó el día en que mis antiguos sueños me dijeron "basta ya!". Se revolvieron y me mostraron la futilidad de lo que vivía. Y entonces quise recuperar esos antiguos sueños. Y me di cuenta de que eran ya desconocidos para mi. Me di cuenta que mi cara había tomado la forma de ese maquillaje en forma de sonrisa que no me permitía ni expresar. Ni siquiera llorar. Y lloré por dentro como pude. Y me di entonces cuenta de todo lo que había por encima de esos viejos sueños llenos de color. Y la realidad se me vino encima como un gran peso. Y me desanimé y me vi perdido. Me vi ahogado. Inmóvil.
Pero ese día comencé a soñar que soñaba ...
martes, 16 de noviembre de 2010
jueves, 11 de noviembre de 2010
Humildad
Y hoy una vez más, me sitúo por encima de todos vds como poseedor de la verdad de la que solamente unos pocos como yo podemos disfrutar. Y si no estáis en posesión de esa verdad lo que digáis no lo voy a tener muy en cuenta porque está bastante alejado. Pero bueno, haré un acto de humildad y pretenderé no mostrar que esto es así. Y en ese acto de humildad poseeré aún más la verdad. Porque estaré por encima de la humildad, por encima de la verdad y por encima de todo.
Y cada vez más verdad poseo y cada vez más por encima estaré. Y en el fondo de mí mismo, en la carne, en las entrañas en lo más profundo... en realidad estaré hundido. Porque esa falsa seguridad no me permitirá moverme por el mundo como lo que soy. Una pobre criatura que no tiene ni pajolera idea de nada. Que está hasta arriba de miedos, de dudas y de inseguridades y que a la mínima de cambio se cae ante la realidad. Porque la realidad es que ella está por encima de mí. Y no yo por encima de ella como pretendo. Y por desgracia para mí así me siento. Y me cuesta mucho luchar contra esto. Y odio esto. Pero juro que algún día conseguiré tener los pies en la tierra del todo y podré querer a todos por lo que son... no por lo que deberían de ser.
Y cada vez más verdad poseo y cada vez más por encima estaré. Y en el fondo de mí mismo, en la carne, en las entrañas en lo más profundo... en realidad estaré hundido. Porque esa falsa seguridad no me permitirá moverme por el mundo como lo que soy. Una pobre criatura que no tiene ni pajolera idea de nada. Que está hasta arriba de miedos, de dudas y de inseguridades y que a la mínima de cambio se cae ante la realidad. Porque la realidad es que ella está por encima de mí. Y no yo por encima de ella como pretendo. Y por desgracia para mí así me siento. Y me cuesta mucho luchar contra esto. Y odio esto. Pero juro que algún día conseguiré tener los pies en la tierra del todo y podré querer a todos por lo que son... no por lo que deberían de ser.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Sabiduría
Cuando me creo más sabio, más listo y más cercano a la verdad es cuando soy más tonto y más lejos estoy...
Cuando no tengo nada y no me queda otra que agachar la cabeza, reclinarme y doblarme ante la vida es cuando más con los pies en el suelo estoy.
Solo sé que no sé nada... cuántas veces lo hemos oído. Y hasta que no vives al 100% esa frase no tienes la sabiduría que encierra.
Yo quiero vivirla. Quiero y no puedo. Y encima no se trata de esforzarse en vivirlo. Se trata de sentirlo. Y para eso hace falta... tiempo, paciencia, aceptación, amor, llantos... y de eso tengo poco poco poco. Así que nada... tiempo al tiempo, paciencia y todas esas cosas. Pero sí, saber... no sé nada. Y sabio soy poco. Pero quiero reír y llorar cuando toque.
Besos y abrazos.
Cuando no tengo nada y no me queda otra que agachar la cabeza, reclinarme y doblarme ante la vida es cuando más con los pies en el suelo estoy.
Solo sé que no sé nada... cuántas veces lo hemos oído. Y hasta que no vives al 100% esa frase no tienes la sabiduría que encierra.
Yo quiero vivirla. Quiero y no puedo. Y encima no se trata de esforzarse en vivirlo. Se trata de sentirlo. Y para eso hace falta... tiempo, paciencia, aceptación, amor, llantos... y de eso tengo poco poco poco. Así que nada... tiempo al tiempo, paciencia y todas esas cosas. Pero sí, saber... no sé nada. Y sabio soy poco. Pero quiero reír y llorar cuando toque.
Besos y abrazos.
viernes, 5 de noviembre de 2010
En esta vida hay que ser bueno
No necesitamos las apariencias. Los que tienen mucho y presumen de ello a mí me da igual. Yo soy feliz con lo que tengo. Trabajando mucho, sonriendo a la gente, mirando por los demás, procurando no crear muchos problemas, que ya tiene bastantes la gente. No quiero mucho dinero, que tener mucho dinero no es necesario y hay gente que no tiene nada. Me dan mucha pena los pobres y me gusta ayudar a los que lo pasan mal dándoles una sonrisa. Y así llevo una vida tranquilita, sin muchos problemas y con muchas alegrías y frutos de lo que voy haciendo. Y con esto soy feliz. Y no entiendo a la gente que ambiciona, porque es tan fácil ser feliz así...
Plonch!! Bofetada. Plas!! Patada. Joder. Esto no estaba en el guión. Pero... ¿qué coño falla? Si yo me sabía mi papel de memoria.
Y entonces te das cuenta. Te das cuenta de la mierda de papel que te han dado. Resulta que la obra era una improvisación y a ti te habían dado un papel. Y tú sabiendo que podías hacerlo mucho mejor que esa mierda que hacías pero bueno, parecía que la cosa funcionaba. Y ahora viene la parte jodida... manda a la mierda tu papel e improvisa. Lo mejor que sabes hacer. Poquito a poquito. Pero tienes una capacidad de improvisar enorme. Y la puedes descubrir. Y ahora puedes poner en juego tu talento, tu capacidad... dar rienda suelta a todo lo que llevas dentro, ponerlo en escena. Actuar como siempre has querido. Era más fácil con el guión verdad? pero resulta que improvisando puedes correr, reír, llorar y de pronto te das cuenta de lo que es AMAR. Pero AMAR con mayúsculas. Te das cuenta que ahora puedes hacer lo que te de la gana de una forma más real y empiezas a respirar libertad... y sin embargo el papel sigue ahí en el suelo. Lo miras. Y eliges la libertad. Y miras el papel. Y vuelves a elegir libertad. Y está lejos pero la ves. Clara. Y cada vez vas acercando más y más el mechero al papel que está en el suelo para destruirlo de una vez para siempre.
