Doy un trago a mi tila. Y cuando me quiero dar cuenta, mis dedos están tecleando lo que estoy viviendo. Lo que estoy haciendo.
Inseguridades, dudas, miedos, complejos de superioridad, caminos por recorrer, sentimientos por robustecer ... y sobre todo llanto, mucho llanto. Llanto que moja como una gran tormenta y te mueve a refugiarte en ese rincón que conoces bien en el que te encuentras resguardado. En el que la incomprensión, el miedo, y la inseguridad no te calan porque a ese sitio ya no llegan...
¿No es hermoso?
Se acabó la tila. Vuelvo a la cama que el bebé tiene sueño.
Un abrazo.

3 comentarios:
¡Ánimo Cachorro!
;-)
¿Qué haría yo sin tus ánimos?
;-)
:-))))))))))))))))))))))))))))
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