domingo, 13 de junio de 2010

Siento decepcionaros... pero he decidido tomarme la vida en serio

Ha llegado el momento de tomarse la vida en serio. Ha llegado la hora de tomar responsabilidad. Es tiempo de cambio.

Vamos, que se acabaron las juergas, vas a ser una persona seria, ahora vas a asumir responsabilidades de señores mayores... joe tío.

No, no, he dicho tomarme la vida en serio. Mucho más en serio que eso. Tan en serio que voy a ser yo quien tome mis propias decisiones. Tan en serio que no me va a importar lo que piensen los demás de lo que soy y hago. Tan en serio que voy a permitirme llorar cuando sienta pena, estar serio cuando no tenga ganas, en definitiva, olvidar lo que quiero dejar atrás. Y para eso, lo único que puedo escribir es... siento decepcionaros. Siento decepcionarme más bien. Pues sí. No hace mucho que decidiste hacer un blog y escribir en él lo que se te pase por la cabeza. Y te descubres a ti mismo hoy cogiendo el blog y pensando en cuál va a ser la próxima entrada que escribas. Cómo será. Tiene que ser algo chulo, algo profundo, algo bonito, algo que parezca incluso intelectual, para que, los potenciales lectores que tienes sientan que tu blog es bueno, que es interesante lo que pones, que eres un tipo con las cosas claras. Pues repito. Siento decepcionaros. O me repito a mí mismo. Siento decepcionarme. Siento decepcionar a esa parte de mí que todavía vive anclada en la apariencia, en la búsqueda del reconocimiento. Y siento decepcionarme con mucha tristeza. Porque es muy difícil decir adiós a una droga tal. Y mucho más cuando te das cuenta de que estás desnudo... que ese manto que te recubría, te abrigaba y te daba tanto gustito ya no te vale. Y te lo quitas y te encuentras desnudo. Y encima te empiezas a mostrar desnudo ante los demás. Qué vergüenza... cómo no vas a llorar.

Así que esto es lo que escribo. Ya ves, nada interesante. Pero me alegro si te gusta. Y si no te gusta lo siento. Te puedes marchar con esa parte de mi de la que cada día me despido un poquito más.

Un abrazo inmenso.

CaChoRRo

sábado, 12 de junio de 2010

El Ying y el Yang

Me viene a la mente uno de los testimonios más graciosos de "La hora chanante": el testimonio de Mr. T. En concreto me viene a la mente porque hay una parte en la cual habla de forma cómica sobre las dos "oposiciones" naturales que existen en el mundo. Dice Mr. T: "En la vida existe el bien y existe el mal, porque la vida son contrarios: la noche, el día, el blanco, el negro, el melón, la sandía, el queso fresco, el queso curao, la naranja guasintona, la pera de agua"

Yo creo que a todos se nos ha pasado por la cabeza esta idea más de una vez. Además son multitud las películas que tratan este tema (la lucha del bien y el mal). Sin embargo, hay toda una filosofía basada en esta idea: el taoísmo.

Allá hace tiempo, por la edad media, existía un arte llamado de "la alquimia". Como es bien sabido, este arte trataba de encontrar dos cosas: la piedra filosofal (que convierte lo que toca en oro) y el elixir de la eterna juventud. Pues bien, en Occidente, en la lucha por localizar dicho elixir, la alquimia dio paso a lo que hoy en día llamamos "la química". ¿Por qué? porque en occidente, siempre hemos tratado de buscar las cosas fuera de nosotros. En occidente se buscaba como tal la obtención de un líquido que proporcionara tan magno prodigio. Sin embargo, la búsqueda en Oriente era distinta. En oriente se creía que la existencia de esta maravilla se encontraba ya en el interior de la persona y que era desde ahí desde donde había que buscar. Y de ahí surgió en Oriente lo que hoy conocemos como "medicina tradicional china". Y personalmente, creo que como poco merece que le prestemos un poquito de atención porque es sabiduría oriental de unos pocos de siglos.

Hoy estaba echando un ojo a "El Tao", que es el libro sagrado de Lao Tse. Cuando menos, esta filosofía, tiene cosas muy importantes en las que debemos fijarnos. Si bien en unas cuantas de las cosas no estoy de acuerdo con ellas, lo que más me gusta de este tipo de filosofía, es que entiende al hombre como una parte de la naturaleza, con sus energías, y que como tal, debe estar en equilibrio con la misma para que todo fluya correctamente. En términos de uno de los filósofos que considero más elocuentes, C.S. Lewis, este tipo de filosofía sería puramente "naturalista". Personalmente creo que hay una gran verdad en todo esto. Dejando a un lado esoterismos y rocambolescas creencias, no cabe la menor duda de que pertenecemos al reino animal, y como tal, somos parte de la naturaleza y funcionamos con energías (todo el mundo tiene días en que se siente más enérgico, más triste, más agresivo...). Además, estas energías, sin duda nos vienen de dentro y se modelan desde dentro de nosotros. Por eso considero que es tan importante prestar atención a las filosofías orientales, porque su punto de partida es desde dentro, desde el individuo, mientras que las occidentales parten de fuera. Como occidentales, se nos ha metido en la cabeza la importancia de la ciencia. Todo lo que no es científico es dudoso. Incluso cuando nos hablan de algún método que supuestamente funciona para algo, quién no se ha visto diciendo "¿pero eso es científico?". La ciencia viene de fuera. Sin embargo, lo que considero fundamental es tomar conciencia de que esto no deja de ser una tradición que se nos ha impuesto, pero que en otras partes del mundo, las cosas no son así. Y de hecho, aquí en occidente, la gente está inconscientemente un poco hastiada de esto y por eso cada vez tienen más éxito las escuelas de yoga, por poner un ejemplo (práctica que recomiendo a todo el mundo).

Es por esto, que considero que la forma de funcionar en el mundo, tiene que partir desde uno mismo, desde el autoconocimiento, desde el equilibrio interior, desde las fuerzas internas que tenemos dentro de nosotros y que están solamente en potencia en muchas ocasiones. Una vez estás en marcha desde dentro, serás capaz de abrirte al mundo exterior y verlo desde ti, vivirlo desde ti y tendrás en equilibrio tu mundo interior con el mundo exterior. Pero si empiezas desde fuera... ¿cómo vas a entrar en ti? Piensa cómo funciona la naturaleza... cuando naces, sales de dentro del vientre materno al mundo exterior, las plantas salen de la tierra al mundo exterior y todo lo que surge va de dentro hacia afuera. Por eso no hay que dejar de dar importancia a la ciencia, pero sin dejar de dar, como mínimo la misma a las cosas que surgen de dentro de ti (y empezando por estas). ¿No os dais cuenta?. Mitad lo de dentro, mitad lo de fuera. Es el Ying y el Yang. Cuando están equilibrados todo va bien ;)

P.D. Todo esto me ha surgido porque quiero adelgazar 3kg. y un amigo me habló de la dieta del Tao, que además mantiene el equilibrio interior y te da maś energía. Echándole un ojo a dicha dieta, topé con los principios del Tao. Cuando pruebe dicha dieta ya comentaré qué tal va y si realmente proporciona más energía y bienestar o no.


 
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